En un mundo donde el cambio es la única constante, la capacidad de tomar decisiones rápidas es una habilidad que los líderes deben ejercitar de forma continua. Sin embargo, no siempre hay seguridad o certeza sobre el camino a seguir, y es necesario recopilar información sobre el entorno del mercado, los competidores, los clientes, las tendencias, entre otros factores. Aun así, dudar puede ser tan perjudicial como tomar una decisión equivocada.
